La Congregación ‘Cristo Nuestra Justicia’ inició su ministerio en Octubre de 1994, por Obra del Señor en Su Palabra entre una pequeña asamblea de Cristianos, quienes, alumbrados por la doctrina central de la Reforma Luterana, la Justificación por la Fe, salieron de distintas iglesias, presa del legalismo o deformadas por el Liberalismo teológico, el unionismo craso o el ‘movimiento carismático.’ En nuestro décimo cuarto aniversario recordamos a las familias y hermanos fundadores, Jorge Bruno y su esposa, la familia de Ricardo Samar, Estela Simonetti y su hijo Fernando, Margarita Girón, la familia del Pastor Ivaldi, Nora, Rodrigo, Mariano y Elías, y otros que luego se sumaron, como la familia Núñez, Norberto Franke, Gustavo Maili, las hermanas Carmen Vargas, Inés Niewod, Etelvina Lofeudo (confirmada como Luterana en 1930,) Mercedes Lasso, Juana Heredia, Marta Daneri, los hermanos Alejandro Weissgarber y Aquiles Vignolo, entre otros, por quienes, asimismo, damos gracias a Dios. En 1996 la Congregación abrazó la doctrina Luterana del Libro de Concordia de 1580. Al no hallar en el país cuerpos Luteranos de una misma confesión, doctrina y práctica, la Congregación inició, en 2000, su ministerio en Internet, desde la Página
http://web.archive.org/web/20071212122440/http://comunidad.ciudad.com.ar/argentina/capital_federal/luteranos/
bendecida al momento por más de 100.000 hits. Este sitio web Luterano es el único, en toda Internet, dedicado a propagar con excelencia la doctrina de nuestra iglesia, difundiendo y traduciendo textos que por vez primera pueden leerse en español. En tanto activos grupos Reformados rescatan y transmiten los escritos privados de sus teólogos históricos, y los de sus Confesiones públicas, no existen intentos serios entre Luteranos para defender y exaltar la doctrina de la Reforma, y menos aún proceder a su restauración católica, salvo el del Rev. Heiser, en los Estados Unidos, y algunas publicaciones, como las que han emprendido las Lutheran Churches of the Reformation, y otras congregaciones independientes, que de cualquier manera resultan insuficientes.
(ver, además, nuestra página de soporte http://www.luteranos.friendpages.com)
La iglesia Luterana ha existido en nuestras tierras por unos ciento ochenta años; y, aún así, no ha producido ninguna obra teológica valiosa, si descontamos algunas viejas traducciones o prólogos a Obras de Lutero, de quien, por otra parte, se han publicado sólo 12 Tomos (sobre los 60 o más de la Edición Erlangen,) hoy fuera de imprenta en Sudamérica. Años atrás se editó en USA un ejemplar del Libro de Concordia sobre la versión Tappert, que no es la mejor. No existe una versión española de la Triglotta, cuya última edición data de 1921, por la casa Editora del Viejo Sínodo de Missouri, Ohio y otros Estados, ya desaparecido: y su texto inglés, de todos modos, no guarda la fidelidad debida a los originales Latín y Alemán. En este cuadro, y en estas deplorables condiciones, emprendimos nuestra labor, solamente por fe, sostenidos por la gracia de Dios. Con esperanza se intentaron, desde 2000, contactos con Luteranos de otras latitudes. Fue así como se comprendió, de manera definitiva, la decadencia, corrupción ética y doctrinal de los Mega Cuerpos del Norte y las Iglesias Nacionales, que poco o nada tienen que ver con la pura doctrina Bíblica de la Reforma Luterana y sus Confesiones, y, por decirlo así, menos aún con la teología y el espíritu, sin duda, y, es triste decirlo, muchas veces contradictorio, del Dr. Martín Lutero. Sin dejar de reconocer la relevante contribución de los cuerpos que integraron la ex Conferencia Sinodal en los Estados Unidos, debemos decir que deben lamentarse sus errores en doctrinas fundamentales como la Justificación, o sobre la Santa Cena de Cristo, en la que perpetuaron las desviaciones del último Melanchthon. Sin embargo, en la bondad de Dios, y luego de una breve comunión con una iglesia libre en Suecia, con la cual se suspendieron los vínculos por razones de disciplina bíblica, este año sellamos la comunión de púlpito y altar con el joven Sínodo Luterano Confesional de México, representado por el Pastor Jorge Ángel Mijangos Daniel.
Como otros Cristianos en diversas partes del mundo, hemos entendido la gravísima crisis que hiere al Cristianismo, asaltado desde fuera por siniestras corrientes profanas, en esta corrosiva y agónica post-modernidad, y socavado desde dentro por agentes, que, consciente o inconscientemente, obedecen la conjura de sociedades tenebrosas, y logran, entre otros fines, que se hagan a un lado los Medios de Dios: la Palabra y los Sacramentos, y se introduzcan toda clase de distorsiones y errores, con ‘métodos,’ como el Church Growth Movement, el ‘Gerenciamiento por Objetivos,’ la ‘Contextualización,’ y el ‘Purpose Driven Church,’ (‘iglesia dirigida hacia metas,’) cuyas ‘líneas’, se ‘bajan’ desde sistemas globalizadores de marketing, psicología ‘pop,’ y lavado de cerebro. De este modo se destruyeron, en primer lugar, los ambientes y escuelas teológicas, logrando ‘producir’ pseudo-teólogos clonados y aptos para el ‘sistema;’ constituyendo el paso posterior la deformación e impotencia absoluta y final de las congregaciones y sus miembros, desprovistos de cultura Bíblica, desconfesionalizados y atrapados, en el mejor de los casos, en las angustias ‘religiosas’ del neo-pentecostalismo, una anomia estéril, o la trampa mortal de la ‘obediencia activa imputada.’ Trágico destino el de la Iglesia Luterana, aún con Lutero presente. Y si todo esto no fuera suficiente; si este espantoso asolamiento y esta maliciosa ignorancia no bastaran todavía, tenemos aún que luchar por la Biblia, su texto original y recibido por la Iglesia, y sus versiones fieles, en tanto dejan de imprimirse las versiones genuinas y se difunde toda clase de pseudo Biblias. Y esto, en la actitud sacrílega de violar la Palabra del Creador y Redentor del mundo, por el plan de una burda unidad, meramente externa, en la ruina de toda sana ciencia, y la elevación de personajes oscuros a los sitios elevados del Lugar Exterior, corrupto y entregado a los ‘Gentiles’ por cuarenta y dos meses (Apoc. 11.1-3.) Y aquí debemos, otra vez, agradecer a nuestro Señor, por habernos advertido sobre todas estas cosas en Su Palabra. Convocamos, pues, a unirse a este esfuerzo y esta lucha, a todos los que posean la fe y la claridad para la empresa, cuyo único Profeta, Sacerdote y Rey es Cristo Jesús.
Nuestro más sincero afecto para los hermanos y hermanas que, desde los Estados Unidos, nos hacen llegar su amor y consejo de manera perseverante. Varios de ellos han dejado las instituciones, y celebran cultos domésticos.
Deseamos advertir que hemos debido recurrir a este medio gratuito, por razones de economía. Lamentamos que, junto a nuestros escritos y artículos, aparezca publicidad inconveniente o realmente inadecuada ante la exigente seriedad de la fe Cristiana.
A aquellos Ministros Cristianos, y aún a todo Cristiano y Cristiana, que deseen establecer acuerdos doctrinales con el propósito de llegar a la comunión con nuestras congregaciones, se les invita a escribir con franqueza y claridad. En cuanto a los Pastores, se hace saber que el acuerdo y posterior comunión se establece sobre el firme fundamento de un Coloquio doctrinal, planteado esencialmente sobre la Dogmática Luterana ortodoxa.
CONGREGACIÓN CRISTO NUESTRA JUSTICIA
Tiempo de la Trinidad, Agosto, 2004.
Actualización, Rogate, 2007.
INFORMACION
Con fecha 31 de Agosto de 2008, luego de catorce años de Ministerio grandemente bendecido por Dios, la Congregación Cristo Nuestra Justicia, considerando el sueño en Cristo del último de sus miembros Senior, y el viaje al exterior de los jóvenes del remanente de esta Iglesia de Cristo, ha decidido suspender sus actividades. Notable ha resultado, a lo largo de los años, el apoyo recibido por Cristianos de otras Confesiones, muchos de ellos Reformados, que no sólo citan nuestros escritos, más han incluido varios de ellos en sus planes de estudio para Seminaristas: a ellos agradecemos de todo corazón. Lamentable ha sido, por otra parte, la escasa o nula repercusión que este Ministerio ha tenido entre Luteranos; se descontaba el rechazo de la mayoría liberal y apóstata, más nos ha asombrado el silencio, por momentos infausto, de aquellos que se 'ven a sí mismos como justos.' En lo personal, la continua actividad teológica y el estudio incesante de la Historia y Dogmática de la Iglesia Cristiana, determina que, en tanto mantengo, con ‘pequeñas llamadas al pie,’ por decirlo así, la convicción que nuestro Augustinus y la Confesión de Fe, como los Dos Tomos de las 'Assertions,' representan mi teología y mi convicción como Ministro ortodoxo de la Palabra y los Sacramentos, no puedo continuar sosteniendo una misma cosa sobre las así llamadas Confesiones Luteranas, ni sobre la misma persona y obra de Martín Lutero. Sobre este último, el estudio a conciencia, durante años, de la obra de mi predecesor en las Órdenes, Jacques-Bénigne Bossuet, en sus 'Variaciones de las Doctrinas Protestantes,' así como el monumental estudio de Hartmann Grisar, 'Lutero' y la Obra del Padre Dénifle, silenciada alevosamente desde hace un siglo, así como la del citado Grisar, por los apóstatas 'ecuménicos' de la Secta del Novus Ordo en Roma, 'Luther und Lutherstum,' (de la cual poseo, asimismo, versión francesa) he alcanzado juicio definitivo, del cual no es posible volver atrás por lealtad a Mi Señor y Salvador y a Su divina Palabra. Solamente a Cristo sirvo, y no doblo mis rodillas ante hombre alguno ni ángel del cielo.
Ahorraré mayores conceptos, no obstante, para no menoscabar quince años de Ministerio y enseñanzas pastorales, ni mancillar siquiera mínimamente el nombre del Clero y los fieles que me acompañaron y contribuyeron a este bendito y magnífico esfuerzo, insular en una geografía y en un mundo que parecieran no corresponderse con la historia de una maravillosa Congregación de Cristianos honestos e instruidos en doctrina.
Las páginas activas recibirán mantenimiento, y servirán de testimonio. Prosigo mi Ministerio, hasta donde el Señor me de fuerzas, salud y vida, en otro lugar donde Cristo me ha llamado.
Quedo a disposición de cualquier persona, respetuosa y de buena voluntad, que deseare realizar consultas doctrinales o pastorales sobre el Evangelio Eterno.
Cristo es Rey y Señor, aún en medio de la tribulatio magna.
En Su Servicio,
Reverendo Padre Enrique Ivaldi, pastor de la Congregación.
Adviento del 2008.
escríbanos/write us to: edftepregon@yahoo.com
Página Principal:
www.freewebs.com/luteranos/
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Nuestra página original:
http://comunidad.ciudad.com.ar/argentina/capital_federal/luteranos/
permanece online, mas no nos es posible modificarla desde 2004.
Cayó definitivamente en 2008, por lo cual sólo es recuperable por el url más arriba citado.
Documentos adicionales, en:
www.cristonuestrajusticia.blogspot.com |